domingo, 29 de noviembre de 2020

¿Qué estamos haciendo mal?

En Madrid, a 29 de Noviembre de 2020.


¿Porqué me pregunto esto?

Voy a ser franca: ¿Hemos perdido el norte?

Pues bien, para saber si esto es así, tendremos que observar las consecuencias de hacia dónde nos dirigimos, pero sobre todo, de donde o, de qué razonamiento partimos; primero como individuos únicos con nuestras circunstancias y luego como sociedad en conjunto.
Ortega y Gasset, decía: “yo soy yo y mis circunstancias, si no las salvo a ellas no me salvo a mi”
¿Cómo entiendo yo esto?
Primero definiéndome como individuo único con mi propia circunstancia y después encajándola en nuestro entorno para lo que viene siendo vivir en concordancia con él o bien. Lo haremos independientemente de factores como la clase social, la etnia o la personalidad y haciendo esto no en otro orden, pero en ese.
Pero ¿qué es el entorno? Según yo lo entiendo, no es sino, todo lo que se encuentra fuera de nosotros en el plano físico, pero:
Hay un entorno físico que hemos creado (mundo material)
Y hay un entorno que ya estaba ahí (mundo natural-animal)
El problema de esto es entender la relevancia de cada uno a la hora de razonarnos a nosotros mismos. A la hora de partir de una base. Pero, ¿por qué?
El mundo material lo hemos creado para hacernos la vida más fácil gracias a la materia que nos ofrece el mundo natural-animal, pero no aprendemos nada de esas cosas. Nos aportan, pero no dicen nada por si mismas. Sin embargo, el mundo natural-animal es casi como otro medio más de nuestro cuerpo. Sin oxígeno no podríamos respirar, sin lluvia no podríamos beber, por lo tanto, existir. Sin comprender y respetar a los animales no podemos respetar o comprender lo que nos rodea y a nosotros mismos. De alguna manera son una fuerza inteligente que nos permite la supervivencia y la evolución.
Cuando no entendemos la supeditación del entorno material al entorno natural-animal estamos perdiéndonos una parte importante de nuestra circunstancia, y también de nosotros mismos, porque, el medio natural-animal y qué hacemos de él, también nos define como personas.
Los seres humanos nos hemos aislado de nuestro mundo natural-animal, tal vez por miedo, por afán de superioridad, por respeto, por desinformación y creo, que hasta que no entendamos que la mayor parte de lo que somos, no deberíamos adquirirlo o razonarlo desde del medio material, no evolucionaremos como personas ni como grupo.
Las sensaciones, los valores, nos vienen también de la naturaleza y gracias a nuestro cerebro las razonamos y nos comprendemos a nosotros mismos.

¿Pero están los individuos preparados para pensar sin entender su entorno?

Por supuesto que no.

Si no entendemos, respetamos o valoramos lo que nos rodea de manera natural-animal, antes que el material y no comprendemos cómo tenemos que actuar con respecto a ello, no entenderemos nuestro entorno a la larga.

Necesitamos valores y, entender la libertad adquirida desde el razonamiento de nuestras propias emociones sin otro afán que el de comprendernos a nosotros mismos y a nuestro entorno.
Creo que la sociedad y las instituciones tendrían que trabajar mas en este sentido.
Ahora que es fundamental una renovación del sistema tal y como lo conocíamos, formar seres humanos inteligentes, empáticos y razonables también es responsabilidad de los que ponen nombre a la sociedad.
Partamos por formar a través de la educación a las personas, no permitamos que no sepan desenvolverse en sociedad como personas honradas.
Nuevas asignaturas relacionadas con la vida en sociedad, nuevas vías de remuneración económica, nuevas normas de civismo, más oportunidades…
Estoy segura de que como yo hay gente que tiene millones de ideas para hacer de este un mundo mejor.

I. Morgades.

Preguntas básicas de una oveja perdida

Madrid, 29/11/2020


¿Que porqué voy por un único camino?

Por que es el unico camino en el que me encuentro a mi misma y a lo que amo y me sigue haciendo crecer amándome a mi misma y a todo lo que amo. Aunque haya dolor. Porque el dolor es parte de la vida. Y también es sano atraversarlo para seguir creciendo y seguir amando. Con todo tu ser. Pero...

¿Por qué hay dolor en el camino deseado?

Hay dolores que hacen crecer y dolores que entorpecen.
Si el dolor que sientes es por algo en lo que crees y que te ayuda a creer en ti y en lo que sientes, es un dolor sano.

Si el dolor no proviene de algo que hayas pensado tu o te hace daño porque no puedes arreglarlo. No es un dolor sano.

¿Conclusión?

Elige el dolor que quieras tener en tu camino. Porque hay verdades que duelen y mentiras que van matando.


I. Morgades

domingo, 19 de abril de 2020

Chiste: 'La muerte de Manolo' (Por I. Morgades)

En Madrid, a 19 de Abril de 2020.


Allá va:

'La muerte de Manolo'



Allá, Manolo, ese hombre del siglo XXI echo y derecho, que se encuentra con la muerte. Y la muerte le dice: Manolo, te vas a morir.

Y ahí Manolo que se pone nerviosos, y empieza a pensar. Y le dice a la muerte: ¿Cuándo?

Le contesta la muerte: en unos minutos que te voy a matar yo no te preocupes. Pero antes tienes que saber una cosa. Tienes que encontrarte con Dios y el te dará la penitencia de tus pecados.

Manolo cabreado le dice: ¿Pecados yo? Si me pasado la vida cuidando de mi madre como un buen hijo y no he hecho nada más!!

Total, que la muerte mata a Manolo, y le lleva a una puerta donde al llamar le abre Jesucristo.

Manolo asombrado: Mire señor, lo lamento en el alma, yo no sabía que mi vida iba a acabar así si no hubiera hecho algo. Pero de verdad que yo no he cometido pecado alguno.

Jesucristo le dice: Si Manolo, has engañado a tu mujer con otro hombre.

 Manolo que lo recuerda dice: pues si es verdad. Tiene razón. He engañado a mi mujer la pobrecita. Ale, pero será posible que mi madre no me dijera que enrollarme con un hombre fuera pecado, qué iba a saber yo? dime cual es mi penitencia.

Jesucristo le dice: tendrás que sucumbir a la ira del diablo de los infiernos y el te pondrá su penitencia cuando llegues.

Manolo cabreado: Me, cago en la mar. Por engañar a mi mujer. Bueno, que más me da si ya estoy muerto y esto es casi mejor. Y le dice a Jesucristo: ¿Me puedo ir?

Y Jesucristo le contesta: No. Ahora tienes que dirigirte a esa otra puerta a encontrarte con el Dios Nórdico para que el te diga sus pecados.

Total que se alarma Manolo: ¿El Dios Nórdico? Pero que tengo que ver yo? Si yo no sé ni los pecados de esa religión. Además yo no soy nórdico ni tengo sangre de allí ni nada.

Y Jesucristo le dice: Como que no, si tu abuelo venía del norte y nació en un pequeño pueblo llamado Esmirdavia...

Manolo, que no tenía ni idea, se dice: será posible, que mi madre nunca me había dicho que mi abuelo era Nórdico y ahora tengo que saber sus pecados. Venga, pues voy a ver que me dice el Dios Nórdico.

Total que llama a la puerta y le abre el Dios Odin y le dice:
Tu pecado es haber matado a una gallina.

Manolo alarmado: ¡Que queee!!! que por matar una gallina tengo que asumir un castigo, pero si eso se ha estado haciendo toda la vida de Dios!!!

Y le dice Odin, si pero no lo hacíais en nombre de Dios.

Manolo cabreado le contesta: ¿que no lo hacíamos en nombre de Dios? Coño pues va a ser verdad, será posible que mi madre no me había dicho que había que matar a la gallina pensando en Dios y ahora tengo que pagar... Me cago en la mar. ¿Cual es mi penitencia?

Odin le contesta:  tendrás que sucumbir a la ira del diablo de los infiernos y el te pondrá su penitencia cuando llegues.

A lo que Manolo responde: ¿Otra vez? ¿Con una no vale o como es esto? ¿Bueno me puedo ir ya a ver al diablo?

Y Odin le dice: No! Antes tienes que ir a la puerta del Dios africano Amen para que te diga tus pecados.

Manolo: Amen??? Pero ese quien carajo es??? Si yo ni soy africano ni tengo sangre africana ni nada.

Odin le contesta: Como que no! Si el padre de tu abuelo era un tunecino que nació y vivió en el pueblo de Raman...

Manolo: Vale! Vale!. Será posible que mi madre no me haya dicho que tenía un abuelo tunecino y encima que voy a tener que pagar el pecado?

Acompañado por la muerte aún le abre la puerta Amen y le dice: has cometido el pecado de hacer fetichismo del sexo.

Manolo a la muerte: ¿eso es verdad? y la muerte le dice si Manolo si, te has ido de putas muchas veces. Y Manolo contesta: pues tienen razón. Cual es mi penitencia??

A lo que Amen contesta: tendrás que sucumbir a la ira del diablo de los infiernos y el te pondrá su penitencia cuando llegues.

Manolo: me cago en la mar!!! Esta será la última puerta no muerte?? Y la muerte le dice que si.

Total, que se ponen a caminar y caminar y caminar entre tinieblas y pasan trescientos kilómetros y se encuentran una puerta.

Manolo: Esta será la puerta del Diablo no muerte?

Muerte: Si.

Total, que se ponen a llamar, una vez, otra vez, otra vez, y que nadie les abre. Y ya cuando se dan por vencidos para volver va y les abre el Diablo.

Diablo: Manolo, dime, ¿Cuales son tus pecados?

A lo que ya Manolo cabreado le dice: ¿Que que? Después de la muerte, tres puertas con tres dioses distintos que se saben mi árbol genealógico de pe a pa; todos mis pecados, un camino de 3 años para pensarlos y pa cuando abres me dices que que hecho mal? Mira, ¡no mandarle a mi madre a tomar por culo antes de morirme! que habría llegado aquí antes!!!!!!



I. Morgades.

miércoles, 8 de abril de 2020

Mi arrebato: Sección II 'Mi color'

En Madrid, a 8 de Abril de 2020

Soy diferente si.

Eso salta a la vista.

A la gente le cuesta coger confianza conmigo sin antes juzgarme porque no soy blanca. 

Esto lo se, y aunque me siento super orgullosa de lo que soy, me deprime enormemente. 

Muchas veces, me siento sin lugar en la única tierra que me han dicho que me debía pertenecer por nacer aquí pero cuya entorno no confía en mi sin más, tal vez porque no crean ni confíen en eso (al fin y al cabo es pensamiento popular, al menos de algún sector). 

Aunque todas las personas de piel clara como ellos les fallen siempre están ahí. Pero a mi me recriminan cuando hago algo mal (y si lo hago os juro que es sin ninguna mala intención) hasta el punto de olvidar la confianza que se suponía que nos unía. Sin pensar siquiera que mi actitud pueda ser por otros problemas de verdad. Por muchos otros motivos más decisivos en mi actitud que mi color de piel o mis orígenes. Problemas para expresar lo que siento en el corazón, pero problemas que han sido muy manidos ilícitamente en esta sociedad para conseguir cosas apelando al buen corazón de otras personas. 

Lo que ocurre es que la situación se ha aprovechado de tal manera, que se ha trasformado en un racismo sexista de tal manera, que cuando una persona como yo los expresa, suenan cansinos y prefieren no creerse porque parecen revelar un interés oculto. 

Muchos son los blancos que culpan a los negros de sus problemas sentimentales, laborales y personales. ¿Pero y los problemas de la misma índole con los blancos? Al menos no se hacen tan mediáticamente públicos... 

Que la gente no confíe en ti, en mis circunstancias, y en un entorno en el que tú eres el diferente, el constante recién llegado, te puede condicionar profundamente. Puede condicionar tu actitud, tu predisposición, tu ímpetu, tu poder. ¿Cómo? Teniendo que demostrar constantemente que estás en son de paz y que no eres superior, aunque tu inteligencia, elocuencia o realidad no tenga la intención de generar desconfianza por lo que parece ser un descubrimiento nuevo. Mucho menos si es por buenos medios.

Entre los blancos tienen asumidos tanto los buenos como los malos medios. Entre ellos se soportan y se entienden y no se les ocurre demostrarse superiores unos a otros, al menos no abiertamente. Se respetan aunque no se respeten. Sin embargo de los negros siempre se ha cuestionado y estudiado su método de comunicación o superioridad y su inferioridad con respecto a otras razas. Y yo soy negra y vivo en un país de blancos.

Sé que hay sistemas para encajar. Muchas veces no son lícitos. Comprometen la integridad de uno mismo y aunque ni lo vean, la de los demás. Y es, tal vez, usar su mismo "modus operandi". Pero yo soy distinta. No digo igual a todos los negros y negras del país. Negra y distinta.  

Pero, igual que los blancos analizan a los negros, yo, por ser tan diferente y única en mi entorno, también lo analizo. Cómo se relacionan, pero siempre respecto a como lo hacen conmigo y con otras personas. Se observan muchas cosas según como sea quien se acerque pero, a veces veo que consienten cosas en principio ilícitas o irrespetuosas a esa gente que consideran como iguales y que aunque jamás yo haría, y si lo hiciera, serían imperdonables en mi caso. Tal vez por ese pensamiento popular de la superioridad o inferioridad respecto del hombre blanco al hombre negro.

A veces quiero morir. Pero como yo vivo y muero con la cabeza alta diré en voz alta un pensamiento que ejerzo y que me hace dar gracias siempre: por tener techo y comida y más en estos tiempos. No me gusta estar donde estoy pero, podría estar mucho peor y eso puede pasarme en cualquier momento. Les pasa a muchos que se han perdido como yo por este u otros motivos. Y eso creo que es más importante que el color de la piel a la hora de crear vínculos o, que el prejuicio que se pueda tener al mostrar solidaridad. Tener valores limpios y un corazón bueno y generoso y apreciarlo aunque el que tengas delante sea negro.


Así que si eres feliz, vive y deja vivir!


I. Morgades

martes, 7 de abril de 2020

Mi arrebato: Sección I 'El amor'

En Madrid, a 8 de Abril de 2020

Debo ser la única a la que no se le dan bien las relaciones...

Y por eso me doy cuenta de que es increíble que en la tele no haya más que películas de amores frustrados, amores improsibles, amores increíbles, amores forzados, amores pasionales, amores paternalistas... de guionistas absurdos, con directores que parecen no pintar nada. Programas de amor y relaciones de gente vacía, relaciones fundadas en mentiras, prensa de delirios, no rosa, sexo fácil, besos morbosos, relaciones en camas por actores que más que interpretar están haciendo porno... Es constante.

¿Pero qué sabemos del amor verdadero?

Qué vamos a saber si ni siquiera somos conscientes de lo que nos atrae de las personas porque entre otras cosas no tomamos tiempo para conocerlas y sentir lo que nos dicen y ver si concuerda con nosotros o no. Tenemos prisa para llegar a otra parte.Por ejemplo, a como lo hacen en la tele. Qué vamos a saber si nos unimos a otros por cuestiones materiales y no hay un solo ejemplo oficial de relación ejemplar hoy en día. Me parece tan triste...

¿Para cuando una película que defina bien el amor o una relación? ¿Sabéis de alguna?

En un mundo donde el fundamento de familia, la relación sentimental, se ha convertido en un popurrí de irrealidades creídas.

Estoy muy cabreada. Parece que quieren tenernos en este bucle.

Bueno, siempre me quedarán las periodistas hermosas y los deportes. De eso ya no voy ni a hablar.


I. Morgades.

miércoles, 1 de abril de 2020

Sentimiento de pertenencia y disociación (psicología)



En Madrid, a 1 de Abril de 2020

Sentimiento de pertenencia y disociación (psicología)

¿Qué es el sentimiento de pertenencia a un lugar?

Cuando estamos perdidos, y no nos sentimos bien acogidos en nuestro entorno de pertenencia (que no de referencia), sentimos una inmensa necesidad de encontrar algo (o alguien) que nos haga sentir que nuestra existencia en un punto o momento de nuestra vida tiene sentido.

El sentimiento de pertenencia va y viene, pero en algunos casos es más o menos duradero.

En mi caso, es algo que he estudiado bastante EMPÍRICAMENTE (recordad, experiencia mediante la razón y los sentidos) y uno de los motivos es el siguiente:

En diáspora (o como fueron denominadas, por los políticos, las tierras fuera del continente africano en las que nacían personas de ese origen), constantemente se analiza la condición de pertenencia del llamado "afrodescendiente", en su país de nacimiento.

Esto es debido, según estudios antiracistas, al racismo institucional que se ejerce desde obviamente las instituciones (ministerios, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, centros educativos, etc) y al que acompaña un "racismo social" que ejercen los civiles, sobre personas de otra etnia u origen étnico.

El cuestionamiento de la pertenencia al país del llamado "afrodescendiente", (ya sea mediante la negación de los derechos constitucionales por los diferentes agentes sociales, o por la ingerencia de determinados miembros de las sociedades civiles) genera una disociación en el afectado, que le hace replantearse, cuando se ve inmerso en este tipo de circunstancias, si es aceptado o no, en su lugar de nacimiento o su mal interpretado país.

Evidentemente, el constante goteo de estas circunstancias cala, en estos miembros de la sociedad civil afectada, que tiene que buscar vías para encontrar su sentimiento de pertenencia para efectivamente, no perderse entre la multitud ajena.

Un importante número de ellos se da a la drogadicción; otros por unos motivos o por otros no consiguen mantener un trabajo o una entrada de dinero constante... Otros delinquen, otros acaban en prisión, pero pocos son los que parecen salir adelante en una sociedad que los humilla. Que les quita la oportunidad de entregarse a ella.

Una pedagogía muy manida en estos casos es decir que, cierto es que, una labor importante la tiene la seguridad en si mismos que les inculquen los padres de esos niños que se pierden a veces incluso desde niños, a veces incluso de adultos... Pero muchas veces esto no es posible, porque son los propios padres los que no tienen sentimiento de pertenencia a ese país, ya sea porque no han nacido en él o porque, sin haberlo hecho, no están de acuerdo con sus doctrinas. El auténtico problema, es que muchas personas con rasgos negroides pero que han nacido en diáspora, no son reconocidos de su país por un sector importante de la sociedad. Muchas veces incluso por su propios padres africanos si, y reconozco que es un craso error, -este es un tema del que hablaré en alguna ocasión-, pero también en muchos de los casos es porque no son blancos o de la etnia que rija.

Pongamos el caso de España.

Existe una parte de la sociedad que afirma que cuanto más blanco seas más derecho tienes a considerarte español, obviando incluso tu lugar de nacimiento.

Entonces, ¿qué es el sentimiento de pertenencia en España?¿Un curioso popurrí de culturas en el que todos tienen derecho a considerarse españoles, excepto los no blancos? o, ¿un país en el que solo tienen derecho a ser españoles los elegidos mediante el 'pinto pinto gorgorito' de cualquiera?

Dicen, que la primera regla para ser español es haber nacido en territorio español. Pero, ¿qué ocurre con todas las personas que habiendo nacido fuera de territorio español tienen DNI español? ¿Quién es más español y por qué?

Ahora es cuando mi texto va a dar un giro de cientochenta grados y veréis por qué.

¿Sabéis lo que son las vibraciones telúricas?

El término “telúrico”, procede del latín “tellus” que significa tierra; por tanto, las vibraciones telúricas son el conjunto de vibraciones que emanan de la tierra.

Como a todo, a lo largo del tiempo se les ha ido dando diferente significado y sacando diferentes conclusiones sobre ellas pero... ¿Y si las vibraciones telúricas, confirmaran nuestro desarrollo o incluso pensamiento durante la gestación pero sobretodo en el momento de nuestro nacimiento? ¿Lo véis posible?

Yo si.

Sentimiento de pertenencia y vibraciones telúricas...

¿Y si esas vibraciones provocaran en nosotros un sentimiento que, a medida en que se desarrolla el feto va conformando su pensamiento también? Al margen ya de los genes de los progenitores y de lo que oiga o interprete a través de los sentidos. ¿Y si esas vibraciones también nos conformaran condicionaran desde nuestro nacimiento, haciéndonos sentir lo que pertenece a la VERDAD de esa tierra o no? ¿Lo que ha sido experimentado y ha generado en tiempos pasados incluso una tradición o tradiciones?

Entonces, la pregunta es: ¿Qué motiva que ese sentimiento de pertenencia sea mayor o menor?

La puesta en duda ininterrumpida de nuestro lugar de nacimiento puede provocar un trastorno disociativo que altere nuestra percepción espacio-tiempo, haciéndonos perder temporalmente el sentido de pertenencia. ¿Cómo? No siendo conscientes de lo que provoca la pérdida de consciencia de ese espacio tiempo.

A la vista está, que a todos los que hemos nacido en un territorio concreto y nos encontramos en él, nos resulta una incoherencia cuando alguien que, reconocemos de otro territorio, nos pregunta de dónde somos. Lo sentimos incluso como una infracción del respeto a nuestro propio espacio, del cual sabemos a quién dejamos entrar y a quién no.

Teniendo en cuenta la multiculturalidad de un estado como es el español, la ingerencia de la sociedad civil, el desconocimiento político de su situación, o por otros motivos, cualquiera podría encontrar disociaciones en su sentido de pertenencia pero, si la teoría de las vibraciones telúricas fuera cierta, significaría que el sentido de pertenencia o no, no viene única y exclusivamente determinado por los rasgos de tu cara (como te hace creer la sociedad). Mas bien por lo que reconozcas de ellas en tí. O en este caso, las que te dejen reconocer.

Si esto fuera así, sería posible reconocer en otra persona las mismas o diferentes vibraciones telúricas.

Y, esto me lleva a enlazar muchas de mis teorías: la del '¿qué soy?;' la de 'Afrodescendientes y sentimiento de pertenencia' y, otras más. ¿Para qué? Para llegar a la conclusión de que los límites del respeto son infranqueables y deben ser reconocidos. ¿Por qué? Porque creo que los límites del qué somos en nosotros mismos si pueden ser reconocidos, entre otras cosas por dichas vibraciones telúricas. Lo que significa que hay una vía para evitar la agresión de la disociación.

El problema aquí es que dos personas con diferentes vibraciones que no se conocen, pueden llegar a agredir el espacio o espectro del otro si no se tienen en cuenta esos límites del respeto en el intento de acercamiento. Pero ¿porqué con unos si y con otros no? La pregunta correcta es ¿porqué me acercaría a una persona cuya apariencia (por el espectro sensible) es diferente a la mía, si en principio no tenemos nada en común?

Es ahí donde creo que deben entrar en juego unas pautas de acercamiento respetuosas que han de valorarse en el contexto de: ¿dónde estoy? ¿qué quiero? y a partir de ahí realizar el acercamiento siempre que sea consentido por la otra persona. Esto en el caso de que el acercamiento tenga que ser impepinable.

Pero también se da el caso, como digo, de dejar entrar a otras personas con las que sí queremos compartir ese sentimiento de pertenencia; porque tenemos unas vibraciones telúricas reconocibles, o porque nos interese conocer las suyas. Entonces, siempre que haya intención por ambas personas, empezamos a conocernos. Comienzan a surgir cosas hermosas.

¿Será ese el análisis que debieran seguir los disociados para encontrar su camino cuando se han perdido? ¿Encontrarse en otra persona?

La importancia del apoyo social es estos casos es fundamental. Que exista un sector de su entorno cercano que conozca su problemática y "le entienda" puede ayudar mucho a reconducir el camino de vuelta a tu propio origen, y tal vez al sentido de hacer lo mejor de si mismo y para su entorno (con toda la amplitud de la palabra), en su lugar de nacimiento. Lo que para mi viene siendo: ser lo que estás predestinado a ser.

I. Morgades


lunes, 30 de marzo de 2020

¿Quién es ella?

I. Morgades
En Madrid, a 30 de Marzo de 2020


¿Quién es ella?

Se pregunta la gente al mirarla cuando se deja ver o mirar...

¿Quien es ella?

La que esconde su luz entre las multitudes si no habla, y hace luz entre los pocos cuando alumbra.

¿Porqué brilla? y, cuando calla ¿qué la pasa?

Oculto se vuelve el amor cuando la pena lo halla.
Oculto el sentimiento que ha perdido, contra lo que calla.
Pierde el valor, pero no el ritmo el mundo
Tiene dolor, pero en su interior tiene un rumbo.

Su luz es su sentido, pero también es su camino
es lucha su vida y, cree que hay aún más destino
De fe intermitente, si se pierde entre lo ansioso
El motivo le vuelve, si cuando mira lo que ve es hermoso.


I. Morgades




Sobre la pregunta: ¿Quién soy? (III Parte)

En Madrid, a 30 de Marzo de 2020

Entendiendo la consistencia del 'ser' como, lo que 'es', entenderemos que su realidad interna vendrá determinada por los valores que el 'ser' haya asentado en si mismo, pudiendo ser estos verdades o mentiras.

Verdades incuestionables como son los valores, que son entendidos y compartidos por todos los 'seres humanos', porque constituyen el "peso" de nuestra importancia (para con nosotros mismos y para con los demás). Los valores no deben cuestionarse en tanto sean valores. Por lo tanto, el ser que 'es' en función de valores, difícilmente podrá ser cuestionado.

Mentiras, mientras asumamos una realidad que 'es' en si misma y no nos corresponde. Realidad ajena a nosotros para, hacer de ella nuestra propia realidad. Será una realidad incoherente en nosotros, pero seguirá siendo la consistencia de nuestro 'ser', en los confinamientos de lo que se atribuye a sí mismo ya que, se hace así mismo de esa manera y hace en consecuencia.

Esta forma de 'ser' durará más o menos en el tiempo porque será cuestionada (al generar una irealidad) en el que 'es' así y, tarde o temprano tendrá que volver a 'ser' en si mismo y de nuevo. Con sus propias experiencias y su propia interpretación de la realidad.

I. Morgades




Sobre la pregunta: ¿Quién soy? (II Parte)

En Madrid, a 30 de Marzo de 2020


Siendo todo lo que 'soy', un ente consciente en la ubicación y confines en los que me hallo, seré yo un cúmulo de experiencias corpóreas, sensoriales y universales; cuya realidad venga determinada por la materialidad de los componentes que la caracterizan y que se representan dentro de nuestro cuerpo como sensaciones que vienen causadas por los principios universales: los valores.

La pregunta del ¿qué soy? si cabe a lugar, será respondida por uno mismo, según la concreción de lo que las consecuencias de nuestro acto consciente hayan hecho de nosotros, sean estas verdades o mentiras. Pero, que serán reconocidas por mi mismo y respetadas por mi entorno.


I. Morgades.

jueves, 26 de marzo de 2020

Sobre la pregunta: ¿Quién soy? (I Parte)

En Madrid, a 26 de Marzo de 2020

Siendo el 'ser' un ente, cuyo hallarse, no viene determinado por concepto abstracto alguno o en función de reglas o normas establecidas, si no más bien, por una experiencia compacta en los cubículos de nuestro cuerpo, que ha de ser conocida y reconocida por uno mismo y respetada por el agente ajeno. Resulta que el reconocimiento por nosotros mismos de este ente que 'soy' puede verse alterado y/o demorado en el espacio-tiempo cuando resulta verse interferido por injerencia de la 'cuestión' y puesta en duda, a través de la conciencia que reflexiona dicha cuestión. Causando una incorrección entre el ente que 'es' y el ente que 'dice' ser. Nunca así una desdicha, ya que el ente que 'es' sigue siendo en los cubículos de su cuerpo (con mayor o menor compactación) mientras la conciencia que lo permanece entero siga existiendo en el espectro.

Por lo tanto, allá donde cabe, la pregunta universal no es ¿quien soy? la pregunta es ¿qué soy?

I. Morgades.